
...Desde ese preciso momento el tiempo empezó a variar y a acumularse grandes nubes; como era de esperarse, antes de que el primer acto terminara, empezó a llover, y Carmen y yo nos remojamos. Supusimos que el público se ausentaría, pero nadie se movió [...] Se abrieron miles de paraguas que cubrieron el aria de la Plaza.
Nosotros no veíamos ni una cabeza ni escuchábamos la orquesta. Seguíamos esperando la suspensión, pero el público seguía allí, como si nada. Comienzo a cantar mi romanza, y a la mitad, ignoro si por efecto de la lluvia o por las condiciones en que estaba, a lo que más bien atribuyo la causa, se me quiebra una nota. Inmediatamente pensé: “Ahora va a estallar la revolución”; pero nadie dijo pío y llegué al final con más entusiasmo y más calor y el público me dio una gran ovación [...]
En el tercer acto la cosa fue peor y nosotros lo mismo, pero al fin aquello fue insoportable. Pregunto: ¿Cuándo vamos a terminar? Alguien me contesta: Cuando el público diga [...] Al concluir este acto tuve una gran ovación y estaba en buenas condiciones, porque mi voz había entrado en calor. RICO”.
Así que este señor canto "Carmen" bajo un aguacero, a pie firme, con compañeros cantantes que dejaban mucho que desear (lo dice en otro fragmento de la carta), en un lugar nada adecuado como sala de conciertos...y sin micrófono. Los espectadores lo escucharon, pese a la lluvia lo disfrutaron y le aplaudieron a rabiar. Por eso era un divo.
Es larga la biografía de este hombre, rica en anécdotas que nos hablan de el gran cantante que fue y también de su increíble calidad humana, hoy se quedan en el tintero y algún día las retomaremos.
Murió muy joven, a los 48 años, era un chavo, de pleuresía en su Nápoles del alma el 2 de agosto de 1921. Que afortunados somos de poder escuchar su increíble voz, y de cierta forma adivinarla ya que la tecnología de aquel tiempo con seguridad no le hace mucha justicia.
Les dejo abajo una, mas o menos limpia, interpretación del aria de la opera Rigoletto, de Verdi, la archi famosa. "La donna e mobile" y la traducción de la letra al castellano.
- La mujer es cambiante, cual pluma en el viento,
- cambia de palabra y de pensamiento.
- Siempre su amigable, hermoso rostro,
- en el llanto o en la risa, es falso.
- La mujer es cambiante, cual pluma en el viento,
- cambia de palabra y de pensamiento.
- y de pensamiento, y de pensamiento.
- ¡Siempre es mísero quien en ella confía,
- quien le entrega, incauto el corazón!
- Pero nadie se siente del todo feliz
- si de su pecho no bebe amor,
- ¡La mujer es voluble, como una pluma al viento,
- cambia de palabra y de pensamiento
- y de pensamiento, y de pensamiento!
(Picar el triangulo primero de la izquierda, a ver si hay suerte y suena)
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